Aunque no te he conocido.
Aunque no te he conocido,
Tengo tu fotografía,
Y aunque sé que note he visto,
En persona todavía;
Me he resuelto a confesarte,
Que tú eres un sueño hermoso,
No me canso de mirarte,
Eres tú lo más precioso;
Ya que esa timidez,
Con que esbozas tu sonrisa,
Es sutil como la brisa
Y seductora a la vez,
Y tus manos de cristal,
Son dos joyas invaluables,
De belleza angelical
Y finura incomparable;
Y tus ojos subyugantes,
Son de una pura dulzura,
Son un zafiro brillante,
Que me envuelve en su hermosura;
Y tus cabellos que opacan,
Hasta al sol de la mañana,
Quisiera poder verlos volar,
Con el viento en tu ventana;
Y mirar tu suave boca,
De perfección absoluta,
Cual más deliciosa fruta,
¡Que a mi alma vuelve loca!
Y así aunque no te he conocido
Me tienes hechizado,
Tu imagen que es de princesa,
Tal vez me he enamorado,
Y espero que alguna vez,
Pueda en verdad conocerte,
Porque aunque no te conozco,
Tú estás siempre en mi mente.